JUNGLE BY NIGHT

Jungle by Night ha convertido muchas pistas de baile en salas de calderas: desde Estambul a Tokio y desde París a la isla de Vlieland, nadie ha podido resistirse a sus ritmos afro, ethiobreaks, psicodelia y cumbia picante. Su último álbum, The Traveller, establece su camino a través de la jungla, adentrándose cada vez más en un mundo desconocido.

De aquel primer objetivo de la banda, bailar sin preocupaciones, han pasado a aspirar a metas mayores. El saxofonista de Jungle by Night, Pieter, dijo “realmente queríamos superarnos a nosotros mismos y esperamos que nuestra audiencia se sorprenda gratamente de reinventarnos a nosotros mismos”. El sonido es nuevo, exótico, incluso áspero a veces. Hay diferentes capas de la música, un viaje hacia el misterio de la jungla. Hace seis años, Jungle by Night se hizo popular, eran nueve jóvenes muchachos de Ámsterdam que jugaban con ritmos afrobeat infecciosos. Incluso entonces la etiqueta no restringió su propuesta lo suficiente.

Al crecer y viajar por el mundo, más fuentes de inspiración se cruzaron en su camino, enriqueciendo su música. Influencias de todo el mundo, de otras épocas, Han actuado en el inmenso Fuji Rock en Japón, en el Montreal Jazz Festival, han hecho shows en la ciudad de Nueva York, Francia es su segundo hogar y Turquía ya no es un territorio desconocido. Viajes que les acercaron al maestro minimalista Philip Glass, a Deerhoof y al héroe de culto turco Baris Manco.

El nuevo álbum de Jungle By Night, su nuevo directo muestra cuánto han crecido los nueve hombres de Amsterdam. Todavía pueden encender una pista de baile en llamas, pero esta vez se establecen en nuevos terrenos cuando disminuyen la velocidad. Los teclados y los vientos toman la iniciativa y lo intercambian a lo largo de esta nueva obra maestra. El viajero es como una mochila llena de ideas, impresiones y experiencias internacionales recogidas en el camino.